Ciudades para personas, el ejemplo de Copenhaguen.

¿Sabías que Copenhague es la ciudad más feliz de Europa? Así lo consideran en una encuesta realizada entre todos los ciudades de la Unión Europea, los ciudadanos de la capital danesa son los que más felicidad dicen poseer. Mucho de esta felicidad se debe a las recurrentes transformaciones que ha pasado esta ciudad desde la década de 60, que han creado una ciudad alto sostenible, limpia y mayoritariamente proyectada para el peatón.

La ciudad de Copenhague debe mucho de su estructura urbana actual al arquitecto urbanista Jan Gehl, danés de 74 años, pues sus proyectos han hecho posible, entre otras cosas, que más del 37% de la población utilice la bicicleta como principal medio de transporte (el objetivo es que supere el 50% en los próximos años). Todos los logros relacionados con la creación y mejoría de la calidad de vida urbana se ha conseguido gracias a una política desarrollada durante más de 40 años para generar infraestructuras que facilitan la movilidad del peatón y las bicicletas en entornos seguros y separados de los coches, a la vez que restringen el acceso de automóviles a la ciudad. “El resultado es que hoy es una ciudad más sana, con mejor calidad de aire, más viva y segura porque a la gente le gusta salir a la calle”, asegura.

El experimento en evolución que representa Copenhague es la referencia que guía su labor como consultor en su firma Gehl Architects, donde ha diseñado planes urbanísticos para ciudades como Nueva York, Melbourne, Guanghzou, São Paulo, Zurich y Londres. Las teorías de Gehl son fácilmente vislumbradas en el cotidiano de la mayoría de las ciudades contemporáneas, pero hacer la implementación de dichos parámetros humanistas es deshacer medio siglo de ideología modernista. “Sufrimos los problemas de contaminación e inseguridad que nos ha traído esta forma de hacer ciudades. Dubai es un buen ejemplo. Es como coger una serie de botellas de perfume y ponerlas en línea. Cada edificio intenta ser más original y distinto que el otro, pero acaba creando un pastiche de elementos que miran hacia el cielo y nunca al suelo ni a la escala humana. La buena arquitectura es la interacción entre la vida y la forma. Dubai se acerca más al arte”.

Aquí os dejo con parte del trabajo desarrollado por el estudio de Gehl:

Deshaciendo Mitos urbanos

Cincuenta años estudiando al hombre en entornos urbanos da para mucho. Jan Gehl estuvo 50 años estudiando el hombre en entornos urbanos, estos estudios han sido copilados en una publicación a finales de 2010 intitulada Cities for People, un libro que desmitifica algunos de los fundamentos que han llevado a dominar la forma de planificar las ciudades actuales alrededor del coche, a la vez que propone soluciones para un nuevo marco de ciudades más compactas y sostenibles.

Mito urbanístico número 1: “La peatonalización y la utilización de la bicicleta es una cuestión cultural. Puede funcionar en los países escandinavos pero nunca en países como EEUU o China”.

“Cuando se empezó a peatonalizar Copenhague en los años 60, hubo muchas voces críticas con el proyecto. ‘Somos daneses, no somos italianos. Será un fracaso total’, dijo más de uno”, explica Gehl.

Contrasta esta situación con el Copenhague actual, donde más del 37% de la población utiliza la bicicleta como principal medio de transporte para ir a trabajar en una red de más de 390 kilómetros de carriles bici. A finales de 2011 abrirá la primera de una serie de ‘autopistas para bicis’ completamente libres de tráfico, diseñadas para conectar las afueras con el centro de la ciudad. Ir en bici en la capital danesa transciende a las clases sociales. “Hay ministros que la utilizan para acudir al parlamento; hombres de negocio van a trabajar en ellas e, incluso, el príncipe la utiliza para llevar a sus hijos a pasear”, explica.

Tras toda esta explanación concluimos que da igual de donde eres, los fundamentos son muy similares. Los humanos somos previsibles. Si creas buenos espacios acudirán en masa. Si el espacio es malo, lo abandonarán.

Mito urbanístico número 2: “Si quitamos los coches del centro, será un desastre para la economía de mi ciudad”.

A lo largo de los años, Gehl junto con las autoridades de Copenhague han logrado disminuir el tráfico en un 30%. En el mismo periodo, las ventas en los comercios del centro subieron un 32%.

Conclusión: Disminuir el tráfico no es solo más sano para los ciudadanos, también puede beneficiar la economía de una ciudad.

Mito urbanístico número 3: “Si hay mucho tráfico, la mejor solución es añadir nuevos carriles y hacer la vida más fácil para el automóvil”.

“En Copenhague tenemos quizá el único responsable de tráfico del mundo cuyo trabajo consiste en complicarle la vida al coche y no al contrario”, explica Gehl. “Cuando amplías carriles lo único que haces es crear más tráfico. En los primeros meses fluye un poco más, pero al cabo del tiempo la situación vuelve a estar como antes. Empezamos a ver casos como el de Seúl, donde el alcalde recuperó un río y lo convirtió en un parque. Antes estaba cubierto por una autopista que atravesaba la ciudad. La solución tradicional hubiera sido compensarlo con otra autopista en otra parte de Seúl. Pero no la han hecho dejando que el tráfico se corrija solo”.

Conclusión Gehl: “Si quieres disminuir el tráfico, la mejor solución es quitar carriles no añadirlos. Todos los estudios realizados al respecto demuestran que añadir carriles es solo un parche que no acaba con la congestión”.

Mito urbanístico número 4: “La mejor forma de planificar ciudades es desde el aire”.

Gehl llama a esta afección ‘El síndrome de Brasilia’. La capital brasileña creada de la nada en los años 50 se proyectó para emular las formas de un águila desde el aire. “Desde un avión es increíble y desde un helicóptero también pero en el suelo, a nivel de la vista, es un auténtico espanto. Las calles están vacías y sin vida”.

Gehl se refiere a lo que considera el mayor error de los urbanistas contemporáneos. “Se reúnen alrededor de maquetas tridimensionales para analizar desde arriba pero no prestan atención a la escala humana. Lo mismo pasa con arquitectos que compiten por mostrar su individualismo con grandes torres que en el suelo son sitios fríos y distantes para los humanos. Algunos de los sitios más acogedores para el ser humano son feos desde un avión. Hablo, por ejemplo, de barrios como Kartoffelrækkerne en Copenhague. Si presentaras estos edificios en clase de arquitectura te echarían de allí pero en la calle es una maravilla. Tiene proporciones perfectas, un clima muy agradable porque entra el sol y el viento pasa por encima. Las casas son de las más caras de la ciudad”.

Conclusión: “Lo importante no es cómo se ve un edificio desde el aire. Es cómo se vive en la escala humana”.

Parte de este artículo fue publicado en el número de febrero de Yorokobu.

Fotos de: Gehl Architects.

Anuncios

2 comentarios en “Ciudades para personas, el ejemplo de Copenhaguen.

  1. Hi I am so delighted I found your blog page, I really found you
    by accident, while I was looking on Askjeeve for something else, Nonetheless I am here now and would just like to
    say thank you for a tremendous post and a all round thrilling blog
    (I also love the theme/design), I don’t have time to browse it all at the moment but I have saved it and also included your RSS feeds, so when I have time I will be back to read more, Please do keep up the great work.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s